- Un diálogo no puede reducirse a un monólogo, dijo León XIV al referirse a la reforma de los rituales de la Iglesia.
- El «coloquio» con Dios es una experiencia frente a la cual «los fieles son llamados a ofrecer mucho más que la simple presencia física», agregó.
Un diálogo no puede reducirse a un monólogo, dijo León XIV al referirse a la reforma de los rituales de la Iglesia.El «coloquio» con Dios es una experiencia frente a la cual «los fieles son llamados a ofrecer mucho más que la simple presencia física», agregó. Un diálogo no puede reducirse a un monólogo, dijo León XIV al referirse a la reforma de los rituales de la Iglesia.El «coloquio» con Dios es una experiencia frente a la cual «los fieles son llamados a ofrecer mucho más que la simple presencia física», agregó.